Las áreas verdes del Tren Maya forman parte esencial de su integración ambiental en el sur del país. Su diseño busca mitigar el impacto ecológico mediante la restauración de paisajes, la reforestación con especies nativas y la creación de corredores biológicos que favorezcan la conectividad de la fauna. Además, estas zonas verdes promueven espacios públicos dignos y accesibles para las comunidades, rescatando la identidad natural y cultural de la región maya. El enfoque combina sustentabilidad, conservación ecológica y beneficio social a largo plazo.





